Se trata de un primer plan de acción que se articula en 5 áreas y 20 líneas de acción, incluyendo un total de 105 medidas.  

Un primer plan que deberá tener continuidad, con otros que le sucedan. No podemos obviar que estamos ante un cambio cultural, lo que inevitablemente supone un proceso largo que requerirá persistencia y continuos ajustes. 

Esta es una planificación ambiciosa y como no podría ser de otra manera, siempre abierta a nuevas propuestas. De este modo podremos ir construyendo y adaptando itinerarios progresivos en los distintos contextos y servicios que proporcionan cuidados a personas adultas en situación de fragilidad y dependencia. 

 

    Áreas

    • Área I. Sensibilización, comunicación y participación 
    • Área II. Planificación del sistema de cuidados 
    • Área III. Apoyo a la transformación y a la gestión del cambio en los centros y servicios 
    • Área IV. Innovación y conocimiento 
    • Área V. Evaluación de la calidad y transparencia