El Real Patronato sobre Discapacidad: una historia de compromiso y futuro con Asturias
El Real Patronato sobre Discapacidad, adscrito al Ministerio de Derechos Sociales, lleva más de un siglo promoviendo derechos e inclusión. Nació en 1910 y hoy impulsa políticas, estudios y proyectos innovadores como los Premios Reina Letizia y programas de inclusión rural.
Hablar del Real Patronato sobre Discapacidad es recorrer más de un siglo de esfuerzos por garantizar derechos y oportunidades para las personas con discapacidad en España. Lo que hoy conocemos como un organismo autónomo, adscrito al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, nació con una vocación clara: prevenir, rehabilitar e incluir. Pero su historia es también la historia de cómo la sociedad española ha ido transformando su mirada hacia la diversidad.
De los primeros pasos a la consolidación
Todo comenzó en 1910 con el Patronato Nacional de Sordomudos, Ciegos y Anormales. Aquella denominación, hoy impensable, reflejaba la mentalidad de la época, centrada en la asistencia más que en la inclusión. Décadas después, en 1976, surge el Real Patronato de Educación Especial que introduce un enfoque más educativo y social. Con el tiempo, y tras varias reformas, en 2001 se da el gran salto: el Real Decreto 946/2001 crea el Real Patronato sobre Discapacidad, una institución moderna orientada a la cooperación y la innovación.
Una misión que trasciende fronteras
El Patronato no es solo un órgano consultivo: es un espacio donde convergen administraciones, entidades sociales, expertos y personas con discapacidad para diseñar políticas y proyectos que cambian vidas. Desde la presidencia honorífica de la Reina Letizia hasta los equipos técnicos que elaboran estudios y guías, todo está orientado a un objetivo común: garantizar la igualdad real.
Proyectos que inspiran
Cada año el Patronato impulsa iniciativas que marcan la diferencia. Los Premios Nacionales de Discapacidad “Reina Letizia” son un ejemplo: reconocen proyectos innovadores en accesibilidad, empleo y participación social. También destacan programas como Objetivo Inclusión Rural (OIRDis) que lleva oportunidades a zonas donde la discapacidad se enfrenta a barreras adicionales. Igualmente hay iniciativas para la infancia y la juventud como los campamentos organizados junto a ASPAYM que combinan ocio y formación en valores inclusivos.
Asturias en el mapa de la inclusión
Aunque el Patronato actúa a nivel estatal su impacto se siente en Comunidades Autónomas como Asturias. Las guías y estudios que publica son herramientas valiosas para profesionales y gestores sociales. Además las entidades asturianas pueden participar en sus convocatorias y proyectos, fortaleciendo la red de apoyos en nuestro territorio. Todo ello conecta con los objetivos de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, especialmente en retos como la lucha contra la soledad no deseada entre personas con discapacidad.
Un futuro compartido
El Real Patronato sobre Discapacidad no es solo una institución: es un símbolo del compromiso colectivo por una sociedad más justa. Su historia nos recuerda que la inclusión no es un destino, sino un camino que se construye cada día, con políticas, proyectos y, sobre todo, con voluntad. En Asturias ese camino se recorre de la mano de quienes creen que la diversidad nos enriquece y que la igualdad es la base de la convivencia.





