Imagen del artículo

Soledad silenciosa y discapacidad intelectual. Reflexiones desde Residencia Rey Aurelio

¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar cuántas personas, simplemente por ser distintas, quedan fuera de nuestras conversaciones, de nuestras invitaciones, de lo cotidiano? 
Las personas con discapacidad intelectual, y más aún aquellas con grandes necesidades de apoyo, son personas que quieren reír, compartir cosas simples, tener compañía y mantener conversaciones sinceras; quieren estar y ser tenidas en cuenta. 


Sin embargo, muchas veces nadie se detiene a pensar cómo se sienten, nadie cuenta con ellas, nadie se pregunta qué las ilusiona. Aunque estén rodeadas de gente, se les mira pero no se las ve, se les oye pero no se les escucha… y eso también es soledad. 

Es una soledad diferente: no es la soledad que, en algunos momentos, nos da calma, reflexión o descanso. Al contrario, es una soledad silenciosa, no elegida ni buscada; es la soledad no deseada e impuesta por una sociedad que muchas veces no sabe incluir. Es la soledad de no ser parte de algo, de ser invisible… y nadie debería ser invisible. 

Es importante reconocer que las personas con discapacidad intelectual tienen derecho a recibir todos los apoyos que necesiten para desarrollar su proyecto de vida, tomar sus propias decisiones y vivir en una sociedad pensada por y para todas las personas, donde la diferencia no sea motivo de exclusión, sino parte de la riqueza común. 

La inclusión no requiere grandes discursos: a veces basta con mirar, escuchar de verdad, compartir un momento o brindar opciones reales para elegir. Porque ver, escuchar, compartir, invitar y respetar las decisiones son gestos sencillos, pero poderosos. Son, en esencia, inclusión. Y la inclusión evita la soledad. 

Imagen del artículo
N° 33. Año 2026

Entrevista a Beatriz Díaz Pérez, Premio Norbienestar 2025

Trabajadora Social y Máster en Bioética, con amplia experiencia en gestión de la calidad, desarrollo de modelos de evaluación y acreditación, y promoción de la ética en el ámbito de los servicios sociales. Actualmente ocupa el cargo de Jefa de Sección de Calidad y Gestión del Conocimiento en la Dirección General de Innovación y Cambio Social del Principado de Asturias. 

Participa activamente en el desarrollo de la Estrategia CuidAs, impulsando la innovación en cuidados y la gestión del conocimiento en el ámbito de los servicios sociales. Además, desempeña un papel relevante en el Consejo General del Trabajo Social, donde preside la comisión deontológica del Consejo General del Trabajo Social. 

En diciembre de 2025 recibió el Premio Norbienestar en el Encuentro Internacional de Economía del Cuidado y Silver Economy, un reconocimiento a su liderazgo en la mejora de la calidad de los servicios sociales, su compromiso con la ética profesional y su participación en proyectos de innovación social. 

En esta entrevista abordamos el significado del premio para Beatriz, su visión del Trabajo Social, la evolución del modelo de cuidados, los retos éticos en la atención centrada en la persona, la soledad no deseada y los desafíos actuales para transformar los cuidados de larga duración.

Imagen del artículo
N° 33. Año 2026

La Estrategia Asturiana de Promoción de Derechos y Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia en Asturias (2024-2030): un modelo de compromiso compartido

El Principado de Asturias ha impulsado en los últimos años un marco renovado y coherente para garantizar los derechos de la infancia y prevenir cualquier forma de violencia. Este avance culmina en la Estrategia Asturiana para la Promoción de los Derechos y Erradicación de la Violencia contra la Infancia y la Adolescencia (2024-2030). 

El presente artículo expone el proceso de diseño e implementación de la Estrategia, una herramienta pionera alineada con el marco normativo establecido por la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), y con la Estrategia Estatal de Derechos de la Infancia y Adolescencia 2024-2030. 

La Estrategia asturiana nace con el propósito de garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos de niñas, niños y adolescentes, asegurando su desarrollo en entornos seguros y libres de violencia. Se basa en el principio de la Cultura del Buen Trato y Cero Violencias, e integra la voz de la infancia y la adolescencia a través del consolidado modelo de participación “Pa que nos escuchen”. Su acción se articula en torno a cinco ejes estratégicos clave: Conocimiento de la realidad, Promoción del Buen Trato, Entornos Seguros, Coordinación, y Atención especializada y multidisciplinar. Este ambicioso plan busca garantizar un desarrollo pleno y entornos libres de violencia para niñas, niños y adolescentes de Asturias. 

La Estrategia se rige por un concepto clave: la infancia no debe ser vista únicamente como un colectivo vulnerable, sino como sujetos de pleno derecho.  

Imagen del artículo
N° 33. Año 2026

ÉRAse una Vez la Lírica: música lírica como herramienta de bienestar y mediación cultural en centros de mayores de Asturias

El proyecto “ÉRAse una Vez la Lírica” constituye una experiencia piloto de mediación cultural desarrollada en nueve centros públicos de personas mayores del Principado de Asturias. La iniciativa nace de la colaboración entre la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, el organismo autónomo ERA y la Fundación Ópera de Oviedo, y se enmarca en las políticas públicas de innovación social impulsadas mediante financiación europea Next Generation EU. 

Desde una perspectiva cultural, el proyecto plantea la música lírica como una herramienta de bienestar y desarrollo social, integrando prácticas artísticas participativas en contextos de cuidados y envejecimiento. La propuesta se dirige tanto a personas mayores residentes en Centros Polivalentes de Recursos como a usuarios de Centros Sociales de Personas Mayores, lo que ha favorecido un abordaje sensible a la heterogeneidad de situaciones personales y funcionales. 

La experiencia ha evidenciado el potencial de la mediación cultural para favorecer el bienestar emocional, la socialización y la participación activa, así como para generar espacios de expresión, disfrute y cohesión grupal. Al mismo tiempo, el desarrollo del proyecto ha permitido identificar aprendizajes relevantes sobre la necesidad de adaptar las intervenciones a cada contexto, coordinarse con los equipos profesionales de los centros y diferenciar claramente entre objetivos culturales y terapéuticos. 

En una comunidad como Asturias, caracterizada por un acusado envejecimiento poblacional, esta experiencia aporta un enfoque innovador al debate sobre los cuidados y la calidad de vida en la vejez, subrayando el papel de la cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible y como recurso estratégico en el ámbito de los servicios sociales. 

Imagen del artículo

Musicoterapia orientada a personas en situación de soledad no deseada

Este artículo muestra el trabajo llevado a cabo en el Ayuntamiento de Noreña para la Concejalía de Mayores a lo largo de dos meses y medio con un grupo de quince personas, mujeres en su mayoría, que viven solas, gozan de autonomía personal, son activas, y muestran gran interés ante los nuevos retos, como puede ser este taller de Musicoterapia. 

La idea de ofertar dicho taller parte de la realidad social, visible y tenida en cuenta en el Principado, de un sector de la población cada vez más envejecida, pero que llega a esta edad con los suficientes recursos e intereses personales como para demandar soluciones diferentes con las que encarar este  tramo de su vida. 

Algunas empresas del sector de la Animación Sociocultural como El Taller, con domicilio social en Gijón, llevan años ofertando nuevos conceptos de trabajo en Envejecimiento Saludable como la Musicoterapia. 

A lo largo de este artículo se expondrán los objetivos, la metodología, algunas de las técnicas de actuación y las conclusiones de este tipo de afrontamiento de la soledad y de participación a través de la música, entendida como entrenamiento para desarrollar y mantener aspectos psicológicos como funciones ejecutivas superiores, sociales como el establecimiento de nuevas relaciones, o emocionales como el control del bienestar anímico ante la situación de soledad no deseada, punto central de este taller. 

Como valoración final se incluyen datos obtenidos de las respuestas de las participantes recogidas a través de una encuesta y su comparativa con las expectativas formuladas por ellas mismas a comienzos de octubre.