Musicoterapia orientada a personas en situación de soledad no deseada
Año 2026
Autoría:
- María José Gutiérrez Rasa. Musicoterapeuta.
Este artículo muestra el trabajo llevado a cabo en el Ayuntamiento de Noreña para la Concejalía de Mayores a lo largo de dos meses y medio con un grupo de quince personas, mujeres en su mayoría, que viven solas, gozan de autonomía personal, son activas, y muestran gran interés ante los nuevos retos, como puede ser este taller de Musicoterapia.
La idea de ofertar dicho taller parte de la realidad social, visible y tenida en cuenta en el Principado, de un sector de la población cada vez más envejecida, pero que llega a esta edad con los suficientes recursos e intereses personales como para demandar soluciones diferentes con las que encarar este tramo de su vida.
Algunas empresas del sector de la Animación Sociocultural como El Taller, con domicilio social en Gijón, llevan años ofertando nuevos conceptos de trabajo en Envejecimiento Saludable como la Musicoterapia.
A lo largo de este artículo se expondrán los objetivos, la metodología, algunas de las técnicas de actuación y las conclusiones de este tipo de afrontamiento de la soledad y de participación a través de la música, entendida como entrenamiento para desarrollar y mantener aspectos psicológicos como funciones ejecutivas superiores, sociales como el establecimiento de nuevas relaciones, o emocionales como el control del bienestar anímico ante la situación de soledad no deseada, punto central de este taller.
Como valoración final se incluyen datos obtenidos de las respuestas de las participantes recogidas a través de una encuesta y su comparativa con las expectativas formuladas por ellas mismas a comienzos de octubre.
Antecedentes
Actualmente, ser mujer, tener alrededor de 70 años, buenas condiciones físicas y mentales y vivir sola es una evidencia en el Principado de Asturias.
En principio, no debería de ser un problema, pero puede llegar a serlo.
Estar sola a una cierta edad puede significar muchas cosas: pérdida de la pareja; hijos/as, si los hubiese, no convivientes en la casa familiar; jubilación, vivir alejada de familiares, menor red social … Circunstancias, en definitiva, que abogan a una soledad y a un aislamiento no deseados, en muchos de los casos.
Mientras la movilidad esté preservada, y aun cuando no lo esté tanto, se deberían de fomentar planes sociales, públicos, donde los objetivos estuviesen encaminados a reconstruir esa red ofreciendo a la vez metas de enriquecimiento personal.
Estamos en la Década del Envejecimiento Saludable (2020-30), desgraciadamente desdibujada por la crisis de la Pandemia y sus consecuencias, y agravada por otros problemas más urgentes que no nos dejan ver que en un futuro inmediato estaremos juntos y juntas, jóvenes y mayores, y que deberíamos empezar a plantearnos decisiones razonables en materia de salud y bienestar para todos los tramos de edad, sin condiciones.
Especialmente en nuestra Comunidad Autónoma, donde las cifras de la población mayor de 65 años en adelante, no hace más que aumentar, y por esperanza de vida, seguirá haciéndolo en décadas sucesivas.
Estamos hablando de cuestiones de salud, de bienestar, pero también económicas.
Debemos de buscar soluciones reales, inmediatas, ecológicas…, y rentables.
Y ahí, es donde entra la Musicoterapia (MT).
Musicoterapia
El éxito terapéutico de la Musicoterapia reside en la adaptación de la música, por el o la musicoterapeuta, que normalmente la lleva a cabo en directo, y la adapta a la funcionalidad de la persona usuaria.
Se contempla como una disciplina multidimensional cuyos objetivos terapéuticos abarcan todas las variables del ser humano: físicas, cognitivas, conductuales, emocionales, espirituales y sociales.
Y está considerada una Terapia No Farmacológica (no existen efectos secundarios conocidos, salvo que aborrezcas la música, claro está), y Artístico-Creativa.
Esta disciplina es, por definición de la Federación Mundial de la MT, la utilización científica de la música y sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) por un especialista cualificado (musicoterapeuta), con un paciente o grupo, en procesos destinados a promover, estimular, mejorar o facilitar la comunicación, el aprendizaje, la movilización, la expresión, la motricidad, la organización u otros objetivos terapéuticos, relacionados con las áreas bio físicas, emocionales, cognitivas y/o espirituales de las personas”.
El proyecto
Desde la empresa El Taller, Animación Sociocultural, se vio clara la necesidad de ofertar Musicoterapia para personas en situación de soledad no deseada al Ayuntamiento de Noreña, haciéndose cargo dicha empresa de toda la parte administrativa del proyecto.
Su gestor y administrador, Pablo García, es un referente en el sector.
La cuestión técnica recayó en una musicoterapeuta titulada, acreditada por la CAEMT (Comisión de Acreditación Española de Musicoterapeutas Profesionales), también psicóloga y con el título profesional de piano en el Conservatorio de Gijón, ciudad donde también reside, M.ª José Gutiérrez Rasa.
Hubo una respuesta afirmativa e inmediata, con total predisposición, desde el Ayuntamiento de Noreña a través de la Concejalía de Mayores. Pusieron los medios materiales y todo lo necesario para llevar a cabo el proyecto desde el principio.
Lugar y Temporalización
El taller se llevó a cabo en la Casa de Encuentros desde el uno de octubre de 2025 hasta el tres de diciembre de este mismo año, a lo largo de los sucesivos miércoles entre ambas fechas, y en horario de 11:00 a 12:00 de la mañana.
Participantes
Las personas asistentes tenían que cumplir ciertos criterios: de edad (la media fue de 73 años), estar empadronadas en el concejo de Noreña, y residir solas en su domicilio habitual.
Los/as participantes apuntados/as al mismo fueron quince, de las cuales catorce eran mujeres, y un hombre que solo vino un día, de ahí que finalmente, todas las integrantes fueron del sexo femenino.
Las participantes, casi todas mujeres, con interés, determinación y empoderamiento suficientes para para atreverse a “ver la vida con otra perspectiva”.
Objetivos
Algunos de los objetivos planteados basados en la experiencia de la musicoterapeuta y, sobre todo, en las opiniones y expectativas de las asistentes al taller fueron:
- Dar a conocer la disciplina de la Musicoterapia, a grandes rasgos, y su aplicación en el entorno de la Soledad no Deseada en Mujeres.
- Tener en cuenta las necesidades y capacidades de las personas asistentes al taller para adaptar los objetivos lo mejor posible.
- Establecer un entorno seguro, de confianza y donde se compartan intereses, inquietudes, necesidades, dudas, información, y cualquier tema que encaje dentro del grupo.
- Ofrecer ejercicios, actividades y propuestas que puedan ser útiles para cumplir, desde la MT, los objetivos planificados.
- Explorar nuevas formas de pensar, sentir y escuchar como premisa de una sociedad más justa y tolerante.
- Trabajar con las asistentes, en la medida de lo posible, todas las áreas que abarca la disciplina de la MT: física, emocional, cognitivo-conductual, social y espiritual (ésta última no en un contexto religioso, sino de trascendencia del ser humano)
- Defender lo tradicional, folclórico y autóctono como manifestación propia, así como nuevos conceptos como valores ecológicos, de igualdad y aceptación de lo extranjero, e intentar que todo confluya a través de la música como mediador.
- Procurar un ambiente de bienestar emocional que trascienda al propio taller.
Metodología y técnicas
Fue una experiencia vivencial, donde las propuestas iniciales corrían a cargo de la musicoterapeuta, pero las aportaciones de las participantes eran cruciales para definir lo que se quería conseguir.
Construimos un lugar de reunión donde las biografías musicales de cada una iban entretejiendo los ejercicios y actividades a realizar: coreografías, himnos locales, recuerdos, conocimientos, instrumentos musicales, juegos de rol, movilidad y equilibrio, análisis lírico de canciones, relajación, respiración, risas, lágrimas, vida musical… VIDA.
Algunas de las técnicas utilizadas son propias de la Musicoterapia.
El Análisis Lírico de Canciones es una de ellas.
Consiste en trabajar desde una canción conocida, escuchando, leyendo, cantando la letra de la misma, para posteriormente hacer un ejercicio de introspección y puesta en común de lo que a cada persona le evoque esa canción.
Como parte también de la metodología, se pasan unas pequeñas encuestas al principio del taller donde las asistentes deben contestar una serie de preguntas que definen sus biografías musicales, gustos, fobias si las hubiese, en definitiva, datos que sirven para definir el planteamiento de las sesiones y encontrar esas músicas motivantes.
Otra técnica, con la que se profundiza en distintas áreas comportamentales, es la de los Pasos Guiados.
Hay que memorizar una serie de movimientos conforme a la música, y moverse en la sala de forma individual, o compartiendo los pasos con el resto del grupo. Memoria espacial, inmediata y a medio plazo, coordinación, lateralidad y bienestar emocional son algunas de las muchas facetas que se trabajan con esta técnica.
Se ensayó también a lo largo de varias sesiones un himno local, con letra y música de un cantautor asturiano, Pepín Robles, aportación de las participantes.
Hay que destacar que la mayor parte de la música fue en directo con acompañamiento instrumental de la musicoterapeuta.
Conclusiones y valoración final
El clima de confianza y bienestar emocional fue una constante a lo largo de todo el taller.
En las respuestas de los cuestionarios del último día, se constató una mejora en el estado anímico generalizado con respecto al principio, así como una mayor implicación social dentro del grupo, que esperemos haya sido el germen del reforzamiento de lazos entre las participantes (razón final del taller).
Surgieron sinergias, reconocimientos y necesidades de compartir entremezclados con pasos de baile, canciones de otras épocas y buenos recuerdos.
En las encuestas anónimas que se pasaron a las participantes, la respuesta unánime de querer repetir otra experiencia del estilo, así como de haber aprovechado este taller al máximo, nos convencen al pensar y confiar en la Musicoterapia como una vía alternativa de aprendizaje, de exploración personal y descubrimiento con muchas papeletas de futuro.
