Año 2026



23 de enero de 2026

Autoría:

  • Iñigo José Asensio Suárez. Sociólogo. Observatorio de Servicios Sociales de Asturias (OBSERVASS) 

En Asturias, donde cada valle tiene memoria y cada pueblo una historia de vínculos, la soledad no deseada emerge como un reto profundo. No es una ausencia de compañía, sino una ausencia de conexión. Una fractura emocional que atraviesa generaciones. Por eso, la Estrategia Asturiana sobre la Soledad No Deseada nace como una respuesta valiente, apoyada por 16 millones de euros destinados a fortalecer redes comunitarias en nuestros 78 concejos. Se trata de recuperar lo esencial: mirarnos, acompañarnos y reconocer que la comunidad es nuestro primer espacio de cuidado. 

“La soledad no siempre es estar solo; a veces es no sentirse acompañado”  Anónimo 

Diagnóstico

El diagnóstico sociológico de la soledad no deseada en Asturias revela un fenómeno estructural que no puede comprenderse únicamente a través de los datos demográficos, aunque éstos sean contundentes. Los más de 153.000 hogares unipersonales —un 31 % del total— y la proyección que superará los 190.000 en las próximas décadas son indicadores de transformaciones profundas en los modelos de convivencia. Este crecimiento responde tanto al envejecimiento acelerado como a la reconfiguración de los vínculos familiares, la movilidad laboral, los cambios culturales en la forma de vivir y la creciente fragilidad de los soportes comunitarios. 

Asturias presenta una particularidad que intensifica el riesgo de soledad: la feminización de las edades avanzadas. Las mujeres mayores de 85 años constituyen el grupo de crecimiento más rápido, resultado de trayectorias vitales marcadas por la dedicación a los cuidados y, a menudo, por la viudez prolongada. Este fenómeno se acompaña de una dispersión territorial que condiciona el acceso a apoyos, servicios y redes cotidianas, especialmente en los concejos rurales. 

En la juventud, la soledad adopta formas diferentes pero igualmente relevantes: aislamiento emocional, ruptura de la sociabilidad tradicional, precariedad laboral y pérdida de espacios seguros de participación. Todo ello configura un escenario en el que la soledad no deseada opera como síntoma y como consecuencia de dinámicas sociales más amplias: desafíos demográficos, individualización creciente, debilitamiento de las redes informales y transformación acelerada de la vida comunitaria. 

Fuente INE, EUROSTAT, SADEI. Elaboración propia (Observass- Consejería de Derechos Sociales y Bienestar 2025)
Fuente INE, EUROSTAT, SADEI. Elaboración propia (Observass- Consejería de Derechos Sociales y Bienestar 2025)


 

Objetivos 

Los objetivos de la Estrategia Asturiana sobre la Soledad No Deseada responden a la necesidad de articular un modelo integral de intervención que conecte prevención, acompañamiento y fortalecimiento del tejido comunitario. Desde una perspectiva sociológica, estos objetivos buscan actuar simultáneamente en los factores estructurales y relacionales que generan o profundizan la soledad. 

  1. Prevención y sensibilización: se orienta a modificar la percepción social de la soledad, superando estigmas y construyendo una narrativa colectiva que legitime pedir apoyo y participar en la vida comunitaria. Implica trabajar en escuelas, espacios públicos, centros sociales y medios de comunicación para generar una cultura del cuidado y la proximidad 
  2. Detección y acompañamiento: pretende identificar tempranamente situaciones de vulnerabilidad relacional, a través de servicios sociales, profesionales del SAAD, entidades municipales, redes asociativas y agentes comunitarios. El objetivo es anticiparse a la cronificación del aislamiento, ofreciendo acompañamientos significativos basados en la confianza, la continuidad y la escucha activa. 
  3.  Innovación social y tecnológica: busca integrar herramientas digitales accesibles y modelos innovadores de acompañamiento que amplíen las posibilidades de conexión y participación social. Esto incluye proyectos intergeneracionales, plataformas inclusivas y experiencias piloto que permitan explorar nuevas formas de tejido comunitario. 
  4.  Gobernanza, evaluación y conocimiento: plantea una arquitectura institucional sólida que permita alinear políticas sociales, sanitarias, educativas y comunitarias, garantizando la coherencia territorial. Asimismo, promueve la producción de conocimiento sociológico aplicado que oriente decisiones basadas en evidencias y que asegure la mejora continua del modelo de intervención. 

En conjunto, estos objetivos reflejan un cambio de paradigma: la soledad no es un asunto individual, sino un fenómeno social que exige respuestas colectivas, coordinadas y profundamente arraigadas en los territorios. 

Fuente INE, EUROSTAT, SADEI. Elaboración propia (Observass- Consejería de Derechos Sociales y Bienestar 2025)
Fuente INE, EUROSTAT, SADEI. Elaboración propia (Observass- Consejería de Derechos Sociales y Bienestar 2025)


 

Medidas de impacto 

Las siete medidas de impacto forman el corazón operativo de la Estrategia: desde el mapeo territorial de la soledad hasta los programas intergeneracionales, pasando por equipos integrados de acompañamiento, redes de agentes detectores y pilotos de innovación social y tecnológica. 


 

Evaluación y seguimiento 

La evaluación y el seguimiento de la Estrategia Asturiana sobre la Soledad No Deseada exigen un enfoque sociológico profundo que permita interpretar no solo los resultados cuantitativos, sino también las dinámicas relacionales que configuran la vida comunitaria. La soledad no deseada es un fenómeno complejo, multidimensional, que no puede evaluarse únicamente desde indicadores de actividad o cobertura. 

El sistema de gobernanza se articula en torno a dos niveles complementarios: la **Mesa Institucional**, que garantiza la coherencia estratégica, y la **Comisión Técnica de Seguimiento**, que desempeña un papel fundamental en la lectura territorial de los avances. Este órgano técnico no se limita a coordinar, sino que analiza patrones emergentes, identifica desigualdades territoriales, examina la calidad del vínculo en las intervenciones y evalúa la capacidad de los servicios sociales para anticipar situaciones de aislamiento persistente. 

Una evaluación sociológica debe preguntarse por la densidad de las redes comunitarias, la capacidad de los espacios locales para generar pertenencia, los itinerarios vitales de las personas acompañadas y el impacto social de los dispositivos de proximidad. Este enfoque permite detectar no solo qué medidas funcionan, sino por qué, en qué territorios y con qué condiciones. La Estrategia avanza así hacia un modelo de evaluación integral que combina datos, relatos de vida, análisis territorial y lectura de procesos sociales. 

Conclusión 

La Estrategia Asturiana sobre la Soledad No Deseada representa un hito en la forma de pensar e intervenir en los cuidados comunitarios. Desde una perspectiva sociológica, evidencia un cambio de paradigma: pasar de modelos centrados exclusivamente en la atención individual a enfoques que incorporan la comunidad como actor principal del bienestar. La soledad no deseada no es una experiencia aislada, sino el resultado de interacciones entre factores estructurales —demográficos, culturales, económicos, tecnológicos— y procesos relacionales cotidianos. 

El valor de esta Estrategia reside en su capacidad para reconstruir capital social, fortalecer la pertenencia y generar entornos donde las personas no solo reciben apoyos, sino que participan, aportan y se sienten parte de un proyecto colectivo. La Red CuidAs, Rompiendo Distancias y los dispositivos comunitarios no son simples programas: son infraestructuras de cohesión que sostienen la vida social, el acompañamiento emocional y la seguridad relacional. 

Avanzar hacia una Asturias que acompaña implica seguir profundizando en la prevención, reforzar las redes locales, promover modelos innovadores de convivencia y garantizar que cada territorio disponga de los recursos necesarios para detectar, acompañar y prevenir la soledad. En última instancia, esta Estrategia nos recuerda que una sociedad justa no es solo aquella que protege, sino aquella que vincula, que reconoce y que genera espacios para que todas las personas puedan vivir con sentido, pertenencia y compañía. 

Voces contra la soledad no Deseada