N° 30. Segundo. Año 2024



12 de julio de 2024

El proyecto xEITU ha desarrollado una innovadora metodología de intervención para la inserción sociolaboral de personas perceptoras de rentas mínimas y aquellas en situaciones muy alejadas del mercado de trabajo. Este nuevo modelo, que finalizó en junio, se ha centrado en la coordinación de servicios y la atención personalizada a cada individuo.

En junio de este año finalizaron las actuaciones del proyecto xEITU.  Este proyecto cofinanciado por la Comisión Europea y coordinado por la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar con la participación del SEPEPA, los Ayuntamientos de Gijón, Mieres y Tineo, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y la ESN, ha tenido un coste de 1.598.527 €. de los cuales la comisión ha aportado el 80%. 

El objetivo del proyecto ha sido diseñar, probar y evaluar un nuevo modelo de intervención con personas perceptoras de rentas mínimas y en situaciones muy alejadas del mercado de trabajo, por llevar más de dos años en el sistema de rentas mínimas o incluso sin recibir ningún tipo de rentas  (grupo” non take up”).   

Los equipos profesionales implicados en el proyecto, del SEPEPA, servicios sociales municipales, equipos territoriales, de Cruz Roja y otras entidades no gubernamentales, contactaron con más de 600 personas a las que ofrecieron participar en el proyecto.  De estas lograron la participación de unas 500 personas, de las cuales completaron todas las fases del modelo de intervención 325 personas. 

Aunque los resultados en términos de logro de empleo son modestos: un 23% del total de personas participantes accedieron a empleos durante o tras la fase de intervención, la evaluación realizada en términos de satisfacción con el proyecto tanto de participantes como de profesionales ha sido muy alta y no se descarta que evaluaciones posteriores a medio y largo plazo incrementen este porcentaje de empleo dado que se han proporcionado herramientas y conocimientos calificados de muy útiles por las personas entrevistadas de cara a su incorporación laboral. 

Para los equipos profesionales, aunque el proyecto ha supuesto muchas exigencias en términos de tiempos de atención, y de necesidad de recogida de información necesaria para la evaluación, también ha sido una fuente de satisfacción y de reconocimiento de situaciones personales que no solían tenerse en cuenta en los dispositivos de atención.  Así, se ha visto la necesidad de proporcionar apoyos económicos y materiales antes de abordar determinadas formaciones porque es imposible acudir a la formación si esta no se desarrolla en su lugar de residencia o si no existe un recurso de conciliación cuando hay que atender a personas dependientes o menores no escolarizados. Todas estas cuestiones, que son muy habituales entre el colectivo objeto de intervención, fueron puestas de relieve y sobre todo pudieron ser abordadas mediante las ayudas de apoyo a la intervención, previstas en la nueva Ley de Garantía de Derechos y Prestaciones vitales. 

Ahora se está trabajando para que esta nueva metodología de intervención se implante en todo el territorio asturiano, analizando las peculiaridades de cada entorno y de sus habitantes y adaptándola de la forma que resulte más eficaz y eficiente para las personas objeto de intervención. 

Voces contra la soledad no Deseada