La atención a la fragilidad desde los centros de atención a personas mayores
N° 34. Primer. Año 2026

Autoría:
- Mª Covadonga López Antolín. Trabajadora social, jefa de sección de recursos y programas para la atención a mayores.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce como principal objetivo de la atención a las personas mayores el mantenimiento de su autonomía funcional, al definir el envejecimiento saludable como el proceso que permite mantener una vida autónoma y funcional.
En España, con la entrada en vigor de la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a Personas en Situación de Dependencia, se ha contribuido a que las diversas prestaciones relacionadas con el cuidado y atención a las situaciones de fragilidad, discapacidad y dependencia hayan ido adquiriendo de forma progresiva una mayor presencia.
El Sistema público de Servicios Sociales del Principado de Asturias y el Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia (SAAD) han configurado una red de servicios y prestaciones dirigida a promover la autonomía de las personas mayores y personas con discapacidad, preservar sus derechos, así como prestar los apoyos esenciales para atender situaciones de dependencia.
Sin embargo, desde la entrada en vigor de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y la Atención a la Dependencia (SAAD), la prioridad en el desarrollo de las políticas ha venido marcada por el acceso a recursos y prestaciones de las personas dependientes, especialmente de aquellos con un mayor grado de afectación y necesidad de apoyos.
En estos momentos, derivado del envejecimiento de la población, nos encontramos cada vez más con personas mayores que viven solas. Estas personas, si bien, no presentan una situación de dependencia que aconseje otro tipo de recursos y actuaciones de mayor intensidad, sí precisan de la articulación de un sistema de apoyos adecuados que permitan detectar e intervenir para atender a las situaciones previas a la dependencia y al aislamiento, favoreciendo que continúen desarrollando su vida en su entorno y lleven a cabo su proyecto vital. Para ello, resulta fundamental fortalecer la red comunitaria y desarrollar un cuidado de proximidad reforzando los recursos comunitarios y de proximidad.
Fundamentación y contexto
Asturias presenta el índice de envejecimiento más elevado de España. Este contexto demográfico genera nuevas necesidades sociales y sanitarias, especialmente en lo relativo a la prevención de la dependencia.
A ello se suma la problemática creciente de la soledad no deseada, una situación que incrementa el riesgo de aislamiento social, deterioro funcional y fragilidad.
Consciente de estos desafíos, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, define en el año 2021 el modelo orientador que marcará la hoja de ruta en la atención en centros y servicios que ofrecen cuidados/apoyos de larga duración a personas adultas en el Principado de Asturias, y que se materializará en la Estrategia para la transformación del modelo de cuidados de larga duración a personas adultas en el Principado de Asturias, Estrategia CuidAs.
La citada estrategia contempla una serie de medidas y acciones a implementar, estableciendo expresamente en cuanto a la planificación del sistema de cuidados una línea de acción dirigida a la prevención de la dependencia y el apoyo a la fragilidad, a través de medidas como:
- Impulso y desarrollo de programas de detección y atención a la fragilidad dirigido a personas que viven en sus domicilios.
- Impulso y desarrollo de programas de apoyo a personas en situación de soledad no deseada y grupos de convivencia especialmente vulnerables.
- Programas de prevención del incremento de la dependencia.
- Bajo este paraguas, y partiendo del creciente envejecimiento de la población mayor asturiana, el sistema asturiano de servicios sociales se enfrenta a desafíos, tales como:
- Desarrollar un sistema de cuidados en el que cobre peso la prevención desde una perspectiva comunitaria, mediante la integración de actuaciones de distintos sistemas desde una perspectiva integral y teniendo en cuenta la atención en el ámbito rural y urbano.
- Incorporar y reforzar las actuaciones específicas dirigidas a identificar y apoyar a personas y grupos de especial riesgo que viven en sus domicilios, previniendo la desinstitucionalización y favoreciendo la permanencia de las personas mayores en su entorno y comunidad.
- Incorporar en las políticas públicas y las líneas estratégicas de intervención la atención a la fragilidad como una acción prioritaria en los servicios de atención a personas mayores.
En este contexto y a fin de atender las necesidades detectadas, desde la sección de recursos y programas para la atención a mayores de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, se inicia en el año 2024 un programa piloto con el fin de detectar e intervenir desde los centros de atención a personas mayores sobre aquellas situaciones de riesgo de dependencia y/o aislamiento, apoyando a las personas mayores que se encuentran en contextos de fragilidad.
Delimitación de la intervención
Tal y como establece el Ministerio de Sanidad, la fragilidad es un deterioro progresivo relacionado con la edad de los sistemas fisiológicos que provoca una disminución de las reservas de la capacidad intrínseca, lo que confiere una mayor vulnerabilidad a los factores de estrés y aumenta el riesgo de una serie de resultados sanitarios adversos. Su eje central es la funcionalidad, no el diagnóstico de la enfermedad.
Ahora bien, como se ha indicado, el programa nace con vocación de dar una respuesta a las necesidades de apoyo de las personas mayores frágiles, entendiendo la fragilidad tanto en los citados términos funcionales, como en una doble vertiente de intervención en la que de una manera integral se actúe sobre posibles situaciones de fragilidad psicosocial, dado que los condicionantes sociales y personales, influyen de manera directa en las situaciones de vulnerabilidad y riesgo, y en consecuencia de las pérdida de autonomía.
Es por ello, que el programa recoge una doble intervención en la que, bajo el modelo de atención centrada en la persona, se facilite la prestación de apoyos personalizados bajo una perspectiva integral.
Objetivos
El programa presenta como principales objetivos:
- Detectar situaciones de fragilidad en el entorno de actuación de los centros de mayores en coordinación con los servicios de salud y servicios sociales de la zona.
- Prevenir y/o retrasar la dependencia de personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad y fragilidad que no se benefician de los recursos de dependencia por no tener un grado reconocido.
- Promover la autonomía y favorecer el mantenimiento de las personas participantes en su domicilio y entorno habitual a través de apoyos personalizados.
- Facilitar espacios que generen nuevas relaciones interpersonales y amplíen las redes sociales de los participantes, promoviendo su participación en la comunidad.
- Favorecer el desarrollo personal y el bienestar emocional, a través de la participación en actividades significativas que fomenten el sentimiento de utilidad, la comunicación y la socialización. sociales.
Personas Destinatarias
La intervención está diseñada para prestar atención a personas adultas en situación de fragilidad funcional y/o psicosocial o riesgo de dependencia. Con especial atención a las siguientes situaciones:
- Personas con deterioro cognitivo leve.
- Personas con enfermedades crónicas, que dificultan su día a día.
- Personas mayores cuidadoras.
- Personas mayores que viven situaciones de soledad no deseada o aislamiento social.
- Personas mayores con problemas de índole social: proceso de duelo, necesidad de nuevas redes sociales, desarraigo por cambio de domicilio/entorno, etc.
- Personas con valoración de dependencia que no han alcanzado la puntuación suficiente para grado I.
- Personas derivadas de los diversos recursos sanitarios del Principado de Asturias con diagnósticos que evidencien situaciones de fragilidad.
No obstante, lo anterior, si bien, en el diseño del programa se detectaron las situaciones indicadas, durante su desarrollo se ha realizado una valoración individualizada de cada una de las demandas de acceso recibidas a fin de determinar un potencial beneficio de participación en la intervención, no siendo por tanto los ítems señalados determinantes y por tanto excluyentes en modo estricto.
Ámbito de Aplicación
El programa se inicia en el año 2024 en cinco centros de atención a mayores dependientes de la sección de recursos y programas para la atención a mayores.
- Centro de día para personas mayores dependientes y centro social de Pumarín (Oviedo)
- Centro de día para personas mayores dependientes y centro social del Llano (Gijón)
- Centro de día para personas mayores dependientes y centro social de la Felguera.
- Centro de día para personas mayores dependientes y centro social de Pola de Lena.
- Centro social de personas mayores de Mieres.
En esta primera fase se parte de una muestra en la que se tienen en cuenta las siguientes variables para la participación en el programa:
a) Atendiendo a la población
- Centros áreas urbanas, en concreto de las dos áreas urbanas con mayor población del Principado de Asturias, (Oviedo y Gijón) y mayor presencia de recursos de apoyo.
- Participación de centros de áreas semiurbanas, con menor densidad de población que las indicadas anteriormente, si bien, áreas con disponibilidad de acceso a recursos, pero con mayor dispersión para su acceso (cuenca del Nalón y cuenca del Caudal).
b) Atendiendo a la tipología de centro.
- Centros que disponen tanto de recurso de centro social y centro de día, en los que el programa se configurará como un espacio intermedio;
- Y presencia de un centro social sin servicio de atención a personas en situación de dependencia, en el que la iniciativa será un elemento de mayor intensidad a la oferta existente.
Esta primera etapa se inicia con un período de seis meses. Tras su ejecución, en el año 2025 el programa se amplía con una temporalidad de nueve meses y se incluyen dos centros más:
6. Centro de día para personas mayores dependientes y centro social de la Luz (Avilés), dando cobertura así a las tres grandes áreas urbanas.
7. Centro de día para personas mayores dependientes y centro social de Nava, a fin de incluir un área con mayor ruralidad, escasez de recursos de atención y dificultad de acceso a los mismos.
Tras esta segunda etapa, y a la vista de los resultados de evaluación obtenidos, en el año 2026 el programa se consolida en los siete centros de manera anual.
Áreas de intervención
La intervención con las personas participantes se desarrolla a través de cinco áreas de actividad definidas:
1. Área de estimulación cognitiva.
Se promueve el ejercicio cognitivo como un pilar del envejecimiento activo. La estimulación cognitiva se configura como factor clave para el bienestar y calidad de vida, en aras a:
- Prevenir enfermedades neurodegenerativas.
- Optimizar del rendimiento cognitivo y funcional.
- Retrasar de la aparición o evolución del deterioro cognitivo.
- Incrementar la autoestima y del estado de ánimo.
- Conservar la autonomía e independencia.
- Disminuir afecciones psicológicas, como la ansiedad y el estrés.
- Fomentar las relaciones sociales.
Para ello, en esta área se desarrollan actuaciones enfocadas en mantener la mente activa y entrenar los procesos y funciones cognitivas a través de la atención, el lenguaje, la concentración, la memoria, la orientación, entre otras.
2. Área de estimulación funcional.
Pretende dar respuesta profesional, coordinada y homogénea a las necesidades de las personas mayores, potenciando la autonomía funcional e independencia durante el proceso de envejecimiento y favoreciendo la permanencia en su entorno. Se centra en la importancia de la prevención precoz de la fragilidad para evitar que derive en discapacidad, interviniendo sobre:
- La longevidad saludable.
- La promoción y prevención.
- La detección y diagnóstico de la fragilidad.
Para ello se ponen en marcha actuaciones destinadas a:
- La detección del riesgo de caídas y la realización de actividades de prevención de caídas.
- Ejercicio físico multi-componente para personas mayores frágiles.
- Prevención de accidentes dirigido a personas mayores frágiles. Actividades de prevención.
- Potenciar el uso de prótesis visuales y auditivas para disminuir el aislamiento sensorial.
- Asesoramiento en materia de productos de apoyo y adaptación del hogar.
3. Gestión emocional a través de la expresión artística.
El objetivo de esta área es trabajar la gestión emocional a través de expresión artística mediante actividades significativas y de la preferencia de las personas participantes. A la par que favorecer la participación y las relaciones sociales a través del arte, promoviendo la cohesión del grupo.
Con esta intervención se busca que las personas participantes exploren y procesen sus sentimientos y emociones a través de vías simbólicas y sensoriales.
4. Musicoterapia.
Se utiliza la música como elemento terapéutico y se trabaja para:
- Facilitar y promover la comunicación y las relaciones sociales.
- Mejorar la autoestima y aumentar la seguridad en uno/a mismo/a.
- Mejorar las funciones motoras, perceptivas y sensoriales.
- Favorecer el estado cognitivo general, estimulando especialmente la atención, la memoria y el lenguaje.
- Mejorar el estado de relación frente a desajustes emocionales y problemas de estrés.
- Estimular recuerdos positivos preservados.
- Fomentar la expresividad.
5. Espacio café.
Esta última área se implanta en la segunda fase del programa, año 2025, a demanda de las propias personas participantes y detectada, por parte de los profesionales de los centros, la necesidad de crear espacios de escucha en los que poder compartir y crear redes de apoyo.
Así nace este espacio, en el que de una manera distendida y bajo la coordinación de un profesional, las personas participantes conversan, se apoyan y fomentan la cohesión del grupo en torno a un café.
Otras actividades y talleres
Además de las áreas de intervención anteriormente señaladas, de manera complementaria, se organizan talleres y actividades de carácter extraordinario en colaboración con entidades y recursos de la comunidad en aras a reforzar y completar las actuaciones específicas ya recogidas, así como a dar respuesta a posibles demandas y necesidades que se puedan plantear en los distintos grupos durante el desarrollo de la intervención.
Dichas actividades y talleres se desarrollan tanto de a nivel de centro, como por ejemplo salidas y excursiones por la ciudad y entorno, visitas a museos, etc. Como de manera conjunta y coordinada para la globalidad de los centros, en este sentido cabe hacer especial referencia a la colaboración iniciada en el año 2025 con el Centro de Referencia Estatal para personas con discapacidad neurológicas, CREDINE, de Langreo, por el cual personal técnico del citado centro se desplaza a los centros piloto a fin de desarrollar actividades formativas y de capacitación teniendo como base la promoción de la autonomía personal, la prestación de apoyo psicosocial y la permanencia en el entorno.
Metodología
A través de este programa los centros de atención a personas mayores se configuran como espacios sociales abiertos a la comunidad, destinados a promover la autonomía personal, facilitar las relaciones sociales y la actividad significativa.
Se pone el énfasis en los centros como elementos facilitadores para:
- Desarrollar una estimulación global, integral y personalizada.
- Favorecer el acceso a actividades significativas.
- Integrar, crear redes y grupos de apoyo.
- Promover la presencia de las personas mayores en la comunidad y su participación.
Para ello, las personas usuarias participan de manera voluntaria en las distintas áreas de actividad según sus gustos y preferencias, de manera que pueden escoger todas o algunas de las áreas de actividad. El número máximo de participantes en cada área de actividad se determina en general en un grupo de doce personas.
Las actividades se desarrollan de lunes a viernes, programando una actividad por día para que aquellas personas que así lo deseen puedan acudir al centro a diario. Esto favorece la continuidad y la creación de hábitos y rutinas saludables.
El acceso al programa se realiza previa entrevista y valoración social por parte del área de trabajo social de cada uno de los centros.
Recursos Empleados
Además de los recursos propios de los centros, para el desarrollo e implantación del programa se ha precisado de los siguientes recursos:
a) Recursos humanos
- Dirección y trabajador/a social de los siete centros que participan en el programa
- Jefa de sección y trabajador social de la sección de recursos y programas para la atención a mayores.
- Profesionales contratados para el desarrollo de las cinco áreas de actividad, con perfiles de: psicología, terapia ocupacional, licenciatura en bellas artes y musicoterapeuta.
En este sentido cabe indicar que a efectos de la contratación del personal indicado se han tenido en cuenta criterios de calidad tales como el conocimiento del modelo de atención centrada en la persona, la experiencia acreditada en la intervención con personas mayores y en el trabajo en centros y programas de prevención y atención destinados a personas mayores, entre otros.
b) Recursos económicos:
La inversión realizada desde el inicio del programa en el año 2024 asciende a más de 259.000 €, con la siguiente distribución:

Analizada la inversión desde el inicio del programa, se ha producido un incremento de la inversión pública del 342% en dos años.
En este sentido, es importante reflejar que el acceso y la participación en el programa no conlleva ningún coste para las personas participantes, prestándose el servicio de manera totalmente gratuita.
Evaluación
Definido y puesto en contexto el programa, procede reflejar y analizar los datos de evaluación obtenidos a través de esta intervención.
La evaluación del programa se estructura a partir de un enfoque metodológico mixto que integra indicadores cuantitativos y cualitativos, garantizando así la consistencia de los resultados.
Evaluación cuantitativa:
La evaluación cuantitativa se ha realizado principalmente a través de la recogida y registro de datos estadísticos relativos al número de participantes, sexo, participación en cada una de las áreas de actividad, vía de acceso…
Evaluación cualitativa:
Se ha realizado partiendo de dos líneas de trabajo; Por un lado, la evaluación de la calidad de vida de las personas participantes a través del uso de escalas estandarizadas y validadas; Y, por otra parte, tras el diseño de una encuesta de satisfacción con la percepción y opinión de las propias personas participantes.
Se incluyen, además, las aportaciones de informantes clave para detectar aspectos que no emergen fácilmente con las herramientas de evaluación utilizadas.
Datos de Evaluación
Evaluación cuantitativa
Se han contabilizado 128 participantes, de los cuales 29 son hombres y 99 mujeres. La participación femenina supone por tanto el 80,4% del programa, frente al 19,6 % de participación masculina. Confirmando la tendencia observada en otros recursos como los centros de atención diurna y los centros sociales.
A continuación, se muestra la participación desglosada por centros.

El análisis de los datos muestra una distribución desigual de la participación entre los diferentes centros. Aunque todos los centros registran más mujeres que hombres, la intensidad de esta diferencia varía de manera significativa, con mayor participación, en términos totales, de los centros ubicados en las áreas de las cuencas y Nava.
No obstante, es preciso matizar que, partiendo de la premisa de un máximo de doce plazas por área de actividad, los centros del área urbana muestran una asistencia más regular, con menor rotación de participantes.
En conjunto, la participación femenina es claramente superior en todos los centros, lo que sugiere una mayor implicación de las mujeres en las actividades o programas analizados.
Perfil de edad

La distribución por edades confirma que la mayor parte de las personas participantes se concentra en edades avanzadas, más concretamente en los tramos de 70–79 años y de 80–89 años, que son los que registran los valores más altos, especialmente en mujeres.
La presencia de estos grupos de edad está alineada con las propias premisas establecidas por el Ministerio de Sanidad en su documento base sobre la intervención en fragilidad.
Cabe citar que se observa una presencia moderada de participantes entre 60-69 años, los cuales, si bien no se definen a priori como el grupo diana prioritario, las actuaciones de prevención se configuran esenciales en estos casos precisamente por el indicador de la edad.
El grupo de 90–100 años también cuenta con participación, aunque en menor cantidad, aspecto también significativo dada la naturaleza preventiva del programa.
Participación por actividad

Los datos muestran una alta participación en todas las actividades, con un total de 408 personas participantes registradas, predominando claramente las mujeres.
Las actividades con mayor participación son el Taller de Estimulación Funcional (89 personas) y el Taller de Estimulación Cognitiva (85 personas).
Musicoterapia, Espacio Café y Gestión emocional a través de la expresión artística mantienen también cifras elevadas y bastante homogéneas.
En conjunto, los datos reflejan una buena acogida de la oferta de actividades
Vías de acceso

La vía más frecuente es la de personas socias del centro, que representan 92 accesos (80% del total), seguida de las familias.
Este aspecto refuerza la necesidad detectada por parte de los profesionales de los centros de atención a mayores sobre la relevancia de desarrollar actuaciones específicas para este perfil de población, además de poner en valor la intervención realizada desde los centros con las familias cuidadoras.
Por otro lado, se pone de manifiesto la necesidad de crear cauces de comunicación y coordinación con el resto de los recursos de atención comunitaria.
Bajas

Se registran 29 casos en los que las personas participantes han presentado dificultades o motivos que explican la no participación, no continuidad o abandono de las actividades. De estos casos, 24 corresponden a mujeres y 5 a hombres.
La no adaptación al programa constituye el principal motivo de baja identificado, con 11 casos, lo que constituye una alerta a revisar la metodología y personalización de la atención desarrollada en esos 11 casos, a fin de detectar posibles aspectos de mejora.
Evaluación cualitativa
Como se ha indicado, la evaluación cualitativa se ha realizado a través del empleo de dos líneas de trabajo:
1. Valoración de calidad de vida
2. Encuestas de satisfacción.
Evaluación de la calidad de vida
Para la evaluación de la calidad de vida se ha empleado la escala FUMAT. Esta escala es un instrumento de evaluación objetiva de la calidad de vida en personas mayores y personas con discapacidad, construido y validado por el Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO) de la Universidad de Salamanca. Evalúa ocho dimensiones fundamentales:
- Bienestar Emocional (BE)
- Relaciones Interpersonales (RI)
- Bienestar Material (BM)
- Desarrollo Personal (DP)
- Bienestar Físico (BF)
- Autodeterminación (AU)
- Inclusión Social (IS)
- Derechos (DR)
Para su medición, se ha aplicado la escala a todas las personas participantes en el momento de su incorporación al programa y tras la participación en el mismo.
El Índice de Calidad de Vida se obtiene sumando las puntuaciones estándar de las ocho dimensiones y transformando el resultado mediante los baremos oficiales de la escala FUMAT.
A continuación, se recoge un breve análisis de la evolución entre las puntuaciones iniciales y finales.
Resultados globales observados:
- El conjunto de centros presenta una mejora generalizada de la calidad de vida en la transición de la evaluación inicial a la final.
- La mayoría de las dimensiones muestran incrementos consistentes en la puntuación total, lo cual se asocia con un percentil superior según los baremos normativos.
- Muestra la subida global en las tres métricas; la mejora es más marcada en PCV y PE, y más contenida en ICV

Conclusiones: La calidad de vida global ha aumentado en todos los centros
Los resultados concuerdan con lo esperado según el propio manual de la escala FUMAT.
Las puntuaciones más altas indican mejoras en los ámbitos clave de la calidad de vida y en la eficacia de los apoyos proporcionados.
Las áreas más fortalecidas son:
- Autodeterminación
- Relaciones interpersonales
- Bienestar físico
- Derechos
Áreas que requieren mayor seguimiento:
- Bienestar material
- Desarrollo personal
Valoración de las encuestas de satisfacción
El programa tiene como objetivo fortalecer la autonomía, el bienestar integral y las relaciones sociales de las personas mayores participantes. Para ello se han analizado 91 encuestas recogidas en los siete centros participantes.
Las encuestas de elaboración propia y siguiendo los estándares de accesibilidad cognitiva recogen distintos aspectos, como los que iremos analizando a continuación.
Valoración general del programa
La valoración global es muy elevada:
• Valoración general (N=91): 98% positiva (52 “Muy buena”, 37 “Buena”).

El programa obtiene un índice de satisfacción muy alto, con un 98% de valoraciones positivas.
En este sentido, la atención de los profesionales es uno de los puntos más fuertes del programa. Se destaca el trato humano, la cercanía y la calidad del acompañamiento.
Impacto percibido

• Estado de ánimo (N=91): 96% mejora.
• Relaciones sociales (N=91): 95% mejora.
• Bienestar emocional (N=90): 97% mejora.
• Bienestar físico (N=89): 96% mejora.
• Actividad y autonomía (N=91): 98% indica que ayuda a mantenerse activo/a.
Nota: Las bases varían porque no todas las personas contestan cada ítem.
El programa mejora de manera muy clara el bienestar emocional, físico y social, reforzando la autonomía y el estado de ánimo de la mayoría de participantes. La dimensión social —reducir la soledad y mejorar vínculos— muestra un impacto especialmente significativo.
Actividades y preferencias

• Estimulación funcional (31)
• Estimulación cognitiva (27)
• Musicoterapia (27)
• Espacio para un café (25)
• Creatividad y bellas artes (13)
Las actividades que combinan movimiento, activación cognitiva y componente emocional son las más valoradas.
Organización y accesibilidad

• Organización (N=98): distribución amplia (13 Muy buena, 27 Buena, 31 Regular, 27 Mala).
• Aula adecuada (N=58): 47% Sí, 53% No.
• Horario adecuado (N=90): 91% Sí, 9% No.
• Dificultades para llegar (N=79): 5% Sí, 95% No.
La valoración es en general muy positiva, si bien, se plantean potenciales áreas de mejora, especialmente las relacionadas con aulas más adecuadas en algunos centros y pequeños ajustes de horarios, así como inclusión de servicio de transporte.
Motivaciones para participar

- Mejorar salud emocional (44)
- Evitar la soledad (31)
- Mejorar salud física (27)
- Recomendación profesional (16)
Se confirma que el programa responde a sus objetivos para atender la soledad no deseada, mejorar la salud emocional y reforzar la autonomía.
Nivel de satisfacción final

Resultado (N=88): 89% “alta o muy alta” (50 Muy satisfecho + 18 Bastante satisfecho), 16 Satisfecho, 4 Poco satisfecho, 0 Nada satisfecho
Un 89% de satisfacción alta o muy alta, consolidando al programa como una intervención eficaz y muy valorada.
Conclusiones
- Se pone de manifiesto el éxito del programa con un 98% de valoraciones positivas y una mejora significativa de los niveles de calidad de vida.
- La participación en el programa deriva en mejoras significativas en el bienestar de las personas participantes.
- Las actividades logran disminuir la soledad, mejorar la autopercepción y reforzar vínculos sociales.
- El factor humano y el equipo profesional son elementos clave.
- La atención recibida es valorada de forma excepcional en todos los centros.
- El programa contribuye y mejora la autonomía y la creación de redes de apoyo.
- Los datos muestran un impacto notable en actividad física y mantenimiento de rutinas saludables, así como en la participación y relaciones personales.
Propuestas a futuro
Creación y consolidación de un nuevo servicio de atención destinado a personas mayores en situación de fragilidad.
Ampliación de la cobertura del programa, a través de:
- Inclusión de nuevos centros y áreas territoriales.
- Incremento del número de plazas/horas de atención
- Avanzar en la coordinación con el sistema sanitario de atención primaria. Necesidad de un protocolo conjunto de actuación, derivación e intervención.
- Ampliación de servicios del programa:
- Servicio de transporte, especialmente en zonas rurales.
- Inclusión de nuevas tecnologías.
- Normalizar y estandarizar el procedimiento de acceso y de gestión de plazas.
Otros datos de interés
El 7 de mayo de 2026 tuvo lugar una jornada de presentación del programa y sus resultados en la cual participaron y fueron protagonistas las propias personas usuarias y los profesionales que día a día desarrollan esta iniciativa innovadora.
Con motivo de la presentación de resultados se elaboró y se presentó el vídeo ‘’Vivir con autonomía ser, estar y participar. La voz de los protagonistas’’, el cual puede consultarse en la página web de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar.
https://youtu.be/az7aDBmm0mw?si=l5p08Zpmlabwyr_8
https://youtu.be/TLOhGEWTb-w?si=8VztQHDv87_D7GGS
Bibliografía
- Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias (2022). Estrategia para la transformación del modelo de cuidados de larga duración a personas adultas en el Principado de Asturias.
- Ministerio de sanidad (2022). Actualización del documento de consenso sobre la prevención de la fragilidad y caídas en la persona mayor (actualizado en 2026)
- Verdugo Alonso, Miguel Ángel; Gómez Sánchez, Laura Elisabet; Arias Martínez, Benito (2009). Evaluación de la calidad de vida en las personas mayores: La escala FUMAT. INICO
- https://socialasturias.asturias.es
