N° 33. Primer. Año 2026



21 de enero de 2026

La soledad no deseada es uno de los principales retos sociales actuales y adquiere en Asturias una especial relevancia por el envejecimiento poblacional, el aumento de hogares unipersonales y la dispersión territorial. Ante esta realidad, el Principado impulsa la Estrategia Asturiana sobre la Soledad No Deseada, un compromiso público integral, preventivo y comunitario, dotado con 16 millones de euros y desarrollado en los 78 concejos.

La soledad no deseada se ha convertido, silenciosamente, en uno de los grandes desafíos sociales de nuestro tiempo. No es un fenómeno nuevo, pero sí uno que hoy adquiere una visibilidad, una profundidad y una urgencia que interpela a instituciones, profesionales, comunidades y familias. En Asturias, donde las relaciones cercanas y el sentido de pertenencia forman parte de nuestra identidad, la soledad resuena con especial intensidad. En un territorio que envejece rápidamente, donde aumentan los hogares unipersonales y donde la dispersión geográfica condiciona los vínculos cotidianos, este reto adquiere un matiz propio, complejo y profundamente humano. 

Por eso, la Estrategia Asturiana sobre la Soledad No Deseada nace como un compromiso público que va más allá de un plan: constituye una mirada, una forma de entender el bienestar y una apuesta por recuperar el valor del encuentro. Con una inversión de 16 millones de euros destinada a reforzar programas y acciones comunitarias en los 78 concejos del Principado, Asturias se posiciona como una de las primeras comunidades en España que aborda la soledad desde un enfoque integral, preventivo y comunitario. 

La soledad no deseada no es una realidad que se resuelva únicamente con recursos o servicios, aunque éstos sean imprescindibles. Es una experiencia que surge cuando fallan los vínculos, cuando se fragmentan las redes, cuando la vida cotidiana deja de tener interlocutores. Por eso requiere una respuesta que relacione políticas públicas, acompañamiento profesional y participación ciudadana, combinando ciencia social, sensibilidad institucional y una comprensión profunda de los ritmos de nuestra sociedad. 

La Estrategia nos invita a mirar la soledad desde un enfoque preventivo, que entiende que intervenir antes de que el aislamiento se cronifique es clave para preservar la autonomía, la calidad de vida y el bienestar emocional. También desde una visión integral, porque la soledad se manifiesta de forma distinta en cada etapa vital: en la juventud, como desconexión afectiva y pérdida de sentido colectivo; en las personas mayores, como ausencia de apoyos, duelos acumulados o reducción del círculo social; en zonas rurales, como limitaciones de movilidad y menor acceso a recursos; en contextos urbanos, como anonimato y distancia emocional. 

Pero también nos invita a mirar hacia dentro: a revisar cómo construimos comunidad, cómo cuidamos a quienes nos rodean, cómo reforzamos la proximidad, cómo hacemos que los espacios, los servicios y las redes favorezcan el encuentro y no la distancia. La soledad, al contrario que otros fenómenos sociales, tiene la capacidad de actuar como un espejo: nos obliga a pensar en cómo vivimos, cómo nos relacionamos, cómo envejecemos y cómo queremos acompañarnos. 

En este marco, adquieren especial relevancia los proyectos que la Estrategia impulsa y consolida: la Red CuidAs, los centros sociales como espacios de conexión, los programas intergeneracionales, la intervención comunitaria en territorios rurales, los servicios de proximidad y los pilotos de innovación social y tecnológica. Todo ello muestra que la respuesta a la soledad no puede ser única ni uniforme: debe adaptarse, escucharse y construirse desde los territorios y con las personas. 

Pensar la soledad no deseada es, en el fondo, pensar en la manera en que construimos sociedad. En un momento en que los cambios demográficos, tecnológicos y culturales transforman nuestra forma de vivir, Asturias apuesta por sostener aquello que siempre nos ha definido: la cercanía, la conversación, la solidaridad y el sentido de pertenencia. La Estrategia sobre la Soledad No Deseada es, ante todo, un recordatorio de que ningún sistema público de bienestar es completo si no se arraiga en la vida cotidiana de las personas, si no escucha sus tiempos, si no acompaña sus trayectorias y si no reconoce el valor de cada vínculo. 

Este editorial quiere ser una invitación a reflexionar, a mirar nuestras prácticas con nuevos ojos, a descubrir oportunidades de innovación social y a fortalecer el trabajo profesional que tantas veces sostiene, calladamente, los lazos que permiten a las personas seguir formando parte de su comunidad. Porque acompañar es también transformar. Y Asturias, con esta Estrategia, reafirma su compromiso con una sociedad que cuida, que escucha y que no dejar a ninguna persona caminar sola. 

Voces contra la soledad no Deseada