Aportaciones de valor de la profesión de terapia ocupacional al bienestar social
N° 27. 1. Año 2023
Introducción
La Terapia Ocupacional es una disciplina relativamente joven en muchos aspectos y, por ende, una de las más desconocidas. En Asturias, no es hasta el año 2004 cuando comienzan los estudios universitarios en la Facultad Padre Ossó, adscrita a la Universidad de Oviedo.
La Terapia Ocupacional es una profesión sanitaria, regulada por la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (Ley 44/2003 de 21 de Noviembre) que recoge en su artículo 7 la figura del terapeuta ocupacional definiéndola como: “el Diplomado Universitario en Terapia Ocupacional a quien corresponde la aplicación de técnicas y la realización de actividades de carácter ocupacional que tiendan a potenciar o suplir funciones físicas o psíquicas disminuidas o perdidas, y a orientar y estimular el desarrollo de tales funciones”.
La finalidad primordial de la Terapia Ocupacional es posibilitar la participación de la persona en las actividades de la vida diaria utilizando la ocupación como medio como fin de manera significativa para la persona, así como en la valoración y adaptación del entorno (intervención ambiental).
La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación, ANECA, reconoce entre otras las siguientes, como competencias específicas del Terapeuta Ocupacional:
- Capacidad para emprender valoraciones apropiadas y sistemáticas en las áreas de desempeño ocupacional (autocuidado, productividad y ocio y tiempo libre) utilizando las herramientas y marcos adecuados para cada caso, teniendo en cuenta factores físicos, sociales culturales, espirituales y ambientales relevantes.
- Capacidad para reconocer e interpretar signos de función- disfunción de la persona en valoración y diagnóstico ocupacional.
- Capacidad de responder a las necesidades del paciente evaluando, planificando y desarrollando los programas individualizados más adecuados junto a la persona y su entorno, sus cuidadores, familiar y otros profesionales.
- Capacidad de demostrar y mantener que la actuación profesional se ajusta a estándares de calidad y que la práctica está basada en la evidencia.
- Capacidad para informar, educar, adiestrar y reentrenar y supervisar a la persona, cuidadores y familia.
- Capacidad para valorar el entorno y adaptarlo en función de las capacidades de la persona.
- Orientación, valoración, elaboración y adiestramiento en el uso y manejo de productos de apoyo.
- Capacidad para elaborar programas de promoción de la salud, prevención de disfunción ocupacional, educación sanitaria y reinserción social.
- Conocimientos y capacidad para trabajar de manera holística asegurando que los derechos creencias y deseos de los individuos o grupos no se vean comprometidos.
Para representar a la profesión y a sus profesionales, así como defender los intereses generales de los terapeutas ocupacionales se encuentra el Colegio Profesional de Terapeutas Ocupacionales del Principado de Asturias (COPTOPA) gracias a la aprobación de la Ley del Principado de Asturias 1/2015, de 20 de febrero, de Creación del Colegio Profesional de Terapeutas Ocupacionales. Actualmente COPTOPA cuenta con 199 colegiados que prestan sus servicios en diferentes ámbitos de actuación tales como, geriatría, pediatría, salud mental, rehabilitación, valorador de la situación de dependencia, etc. Y formando parte del Consejo General de Colegios de Terapia Ocupacional en España que es el órgano coordinador y representativo del conjunto de los Colegios Profesionales u Oficiales de Terapeutas Ocupacionales en los ámbitos estatal e internacional.
Ámbitos y especialidades de actuación vinculadas con el bienestar social
Como terapeutas ocupacionales nos sentimos profundamente ilusionados/as y comprometidos/as con la Estrategia para la transformación del modelo de cuidados de larga duración para personas adultas (Estrategias CuidAs) puesto que, supone un giro que pretende poner en el centro a las personas, en plural, es decir, a los principales protagonistas en el cuidado: personas usuarias, familiares y profesionales siendo esto el punto clave de la terapia ocupacional: la atención centrada en la persona (ACP).
Pasamos de una atención basada en verticalidades donde los equipos técnicos son los y las profesionales expertos/as en la atención a, por el contrario, un sistema donde la experta es la persona usuaria y el personal técnico ejercen una figura de consultores. Este es un sistema mucho más horizontal donde el trato debe ser igualitario y ningún profesional debe tomar decisiones por la persona usuaria.
Hasta ahora eran las personas las que debían adaptarse a los centros en los que ingresaban, con este modelo son los centros los que deben de adaptarse al día a día de las personas. Esto implica cambiar no solo nuestra manera de trabajar sino la manera de diseñar y modificar el entorno y el ambiente de los centros.
El Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP) consiste en una atención profesional en la que los derechos y la dignidad del individuo priman por encima de todo lo demás, respetando su proyecto de vida y potenciando la máxima autonomía incrementando, de esta forma, su calidad de vida.
La importancia de la ACP radica en que la persona se siente valorada y empoderada, tiene en cuenta sus necesidades o aquellas que las personas consideran importantes de manera individual. Esto promueve que haya una mayor implicación y adherencia en el tratamiento, y, por ende, que se obtengan más resultados.
Por todo ello, desde el origen de la disciplina, los terapeutas ocupacionales utilizan este modelo de intervención en sus tratamientos utilizando la actividad significativa y la adaptación del entorno, empoderando a la persona usuaria haciéndole participe de la toma de decisiones, el rumbo de su intervención, en definitiva, de su vida, lo que iría en consonancia con el nuevo modelo a implantar en Bienestar Social. Por esta razón, los terapeutas ocupacionales disponen de numerosas herramientas validadas para evaluar e intervenir en estos aspectos
La atención a las personas en situación de dependencia y la promoción de su autonomía es uno de los pilares del Bienestar Social, configurándose como un reto para las políticas sociales actuales. Surge ante la necesidad de que las personas que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad, no sólo tengan el apoyo necesario para desarrollar las actividades esenciales de la vida y alcanzar su máxima autonomía, sino que también puedan ejercer plenamente sus derechos de ciudadanía. Este derecho se fundamenta en los principios de universalidad, equidad y accesibilidad, desarrollando un modelo de atención social integral que sea sostenible en el tiempo y que mediante una adecuada red de servicios sociales mejore su calidad de vida (Bazago, 2017).
Si hablamos de los ámbitos de actuación en Bienestar Social entre los que se encuentra la figura del terapeuta ocupacional, destacamos la atención a la persona mayor en situación de dependencia debido a las características demográficas de nuestra Comunidad Autónoma, con una gran población envejecida, y que, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) el Principado de Asturias se stirua a la cabeza de las regiones más envejecidas de España.
La atención a la población geriátrica en Asturias puede darse tanto en los Centros de día para personas dependientes, como en centros rurales de apoyo diurno, apartamentos para personas mayores, unidades de convivencia, centros residenciales, etc. Si bien es cierto que la mayoría de los terapeutas ocupacionales se encuentra prestando servicios en la atención a la población geriátrica, aún nos queda mucho camino que recorrer y mejorar en la atención a nuestros mayores y qué mejor momento que este, con el nuevo modelo de cuidados de larga duración para personas adultas.
Otro de los grandes ámbitos de actuación es la participación del terapeuta ocupacional el los equipos de valoración de la situación de dependencia. Desde los inicios de la regulación de esta normativa, el puesto de valorador de dependencia en nuestra Comunidad se ha abierto a diversos perfiles profesionales, siendo uno de ellos el terapeuta ocupacional. Las aportaciones especificas del terapeuta ocupacional al equipo multidisciplinar serían: aplicar el protocolo del Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD) y escala de Valoración Específica (EVE) para menores de tres años, lo que implica conocer el estado funcional de la persona; analizar características del entorno físico, considerando, en su caso, los productos de apoyo, órtesis y prótesis que le hayan sido prescritas y las cuales use, así como determinar qué tipo de adaptaciones en el entorno o productos de apoyo serían recomendables para cada caso.
Compromiso de participación en el Think Tank Socialasturias
Desde COPTOPA nos comprometemos a colaborar y a aportar todo lo que se precise y esté en nuestra mano para crear unos Servicios Sociales eficientes y mejorar la calidad de vida de las personas usuarias.
Nos mostramos especialmente agradecidos por haber sido llamados a participar en el Think Tank, y continuaremos trabajando de la mano.
Referencias
López, B. P., Molina, P. D., & Arnaiz, B. N. (2001). Conceptos fundamentales de terapia ocupacional. Ed. Médica Panamericana.
Crepeau, E. B., Willard, H. S., Spackman, C. S., Cohn, E. S., & Schell, B. A. B. (2005). Terapia ocupacional. Ed. Médica Panamericana.

