Más de 13.000 personas cuidadoras de mayores dependientes perciben una ayuda de la Consejería de Derechos Sociales
- Los centros de día El Arbeyal, El Llano, La Camocha y Gijón Centro, de Gijón/Xixón, han celebrado hoy una jornada de sensibilización con motivo del Día Internacional de las Personas Cuidadoras

Más de 12.000 personas cuidadoras perciben una ayuda económica del Gobierno de Asturias para atender a mayores dependientes en su entorno familiar. Otras 1.016 reciben apoyo especializado, tanto emocional como para la adquisición de habilidades en el manejo del cuidado en el hogar, a través de los centros de día dependientes de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar.
Los centros de atención diurna de Gijón que pertenecen al Principado -El Arbeyal, El Llano, La Camocha y Gijón Centro- han celebrado hoy la jornada Me cuido, te cuido, cuidamos, con motivo del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, para sensibilizar sobre la labor que diariamente realizan millones de personas que cuidan de otras por su situación de dependencia.
Durante el encuentro, se han compartido experiencias y testimonios entre personas cuidadoras y profesionales de distintos ámbitos y centros, con la intención de fomentar redes de apoyo mutuo. Profesionales de la Dirección General de Promoción de la Autonomía Personal y Mayores han presentado datos sobre el perfil de las personas cuidadoras, vinculadas a personas que acuden a los centros de día. En su mayoría, concretamente en un 70%, las personas encargadas de los cuidados son mujeres con una media de edad de 64 a 66 años.
La consejería cuenta con 51 centros de día de atención a personas mayores repartidos por toda la comunidad, en los que se presta un apoyo integral a la familia, en general, y a la persona cuidadora, en particular. Estos recursos constituyen uno de los ejes centrales de apoyo y asesoramiento a personas cuidadoras y tienen el objetivo de mejorar la calidad de vida, tanto de ellas como de la familia. En estos centros, equipos multidisciplinares ofrecen apoyo integral, con pautas y orientaciones necesarias para el cuidado. Por una parte, se intenta disminuir la carga del cuidador y, por otra, mejorar los cuidados recibidos por la persona mayor.
En concreto, se ofrecen medios para que la familia sea capaz de realizar las tareas de cuidado, así como orientación para una adecuada adaptación del domicilio, entre otros. También se realiza formación sobre los cuidados y se informa de los recursos disponibles. Igualmente, se facilita ayuda emocional para que la familia y el cuidador principal puedan asumir adecuadamente el impacto que supone atender a personas dependientes.
La familia y las personas cuidadoras son insustituibles para el bienestar emocional de la persona mayor, además de ser quienes mejor conocen a su familiar, sus gustos y preferencias. Su papel como acompañantes es esencial para la atención centrada en la persona que persigue la Estrategia CuidAs.
La persona cuidadora informal es aquella que procede del círculo familiar en más del 80% de los casos, de amistades o vecinos, que asume los cuidados de una o más personas no autónomas que viven a su alrededor y que no recibe remuneración por estas tareas. Este tipo de cuidadoras tienen un papel crucial en el sistema de atención, ya que son una importante fuente de apoyo emocional y físico. Sin embargo, también se enfrenan a desafíos como el agotamiento y la falta de recursos. Por ello, es fundamental que reciban respaldo y reconocimiento por su labor.





